Burger King adelgaza
La obsesión por demostrar que comiendo en el Burger King no tiene porque estallarte el culo y el estado poco avanzado del virus de lo políticamente correcto posibilitan que un creativo en Brasil haga un print como este para Burger King.
Las cadenas de comida rápida y mas concretamente las hamburgueserías llevan intentando convencernos de que no nos pondremos como Michael Moore si comemos en sus restaurantes desde que este director-showman estrenara su pelicula "Super Size Me".
Asistimos asi a un desfile de anuncios que nos hablan de lo buenos que son sus productos y que pueden ser tan lights como el que mas.
Bueno y es que la publicidad sirve para todo: promociona tu marca, tus productos, te posiciona en el mercado, limpia tu imagen, incluso educa los gustos de los consumidores... la cuestión de la ética aqui parece importar poco o al menos importara menos cuanto mayor sea el tamaño de tu presupuesto. Las tabacaleras nos demostrarón que si pagas lo suficiente pueden hacerte publicidad para convencer a niños de 16 años de que fumen, aunque sea ilegal fumar a esa edad y ademas el estar aun en edad de crecimiento deje a esos niños adictos de por vida.
Ahora hay empresas como Autocontrol que te realizan un informe previo al lanzamiento de tu campaña donde te comunican los problemas legales que puedes tener, miran si tu anuncio es políticamente incorrecto o si ofende a algún sector de la población. Lo políticamente correcto es un termino que bien entendido evitara daños inecesarios pero también corre peligro de acabar con la originalidad y con la mordiente de algunos anuncios (cada vez menos) que nos hacen reflexionar.
Pero todo esto no ataca más que uno de los problemas de la publicidad, el otro, el de la ética ya es cosa tuya o mejor dicho de tu agencia. Al final y al cabo si alegas que no quieres trabajar en un proyecto por razones éticas lo más probable es que acabes en la calle.
Pero no quiero ser pesimista. Cada vez hay menos casos de falta de ética, tal vez porque el publico ya no es tan inocente y juzga duramente estas campañas o porque los profesionales estamos más concienciados. Sea por lo que sea parece que la publicidad mejora en ese aspecto.
Asistimos asi a un desfile de anuncios que nos hablan de lo buenos que son sus productos y que pueden ser tan lights como el que mas.
Bueno y es que la publicidad sirve para todo: promociona tu marca, tus productos, te posiciona en el mercado, limpia tu imagen, incluso educa los gustos de los consumidores... la cuestión de la ética aqui parece importar poco o al menos importara menos cuanto mayor sea el tamaño de tu presupuesto. Las tabacaleras nos demostrarón que si pagas lo suficiente pueden hacerte publicidad para convencer a niños de 16 años de que fumen, aunque sea ilegal fumar a esa edad y ademas el estar aun en edad de crecimiento deje a esos niños adictos de por vida.
Ahora hay empresas como Autocontrol que te realizan un informe previo al lanzamiento de tu campaña donde te comunican los problemas legales que puedes tener, miran si tu anuncio es políticamente incorrecto o si ofende a algún sector de la población. Lo políticamente correcto es un termino que bien entendido evitara daños inecesarios pero también corre peligro de acabar con la originalidad y con la mordiente de algunos anuncios (cada vez menos) que nos hacen reflexionar.
Pero todo esto no ataca más que uno de los problemas de la publicidad, el otro, el de la ética ya es cosa tuya o mejor dicho de tu agencia. Al final y al cabo si alegas que no quieres trabajar en un proyecto por razones éticas lo más probable es que acabes en la calle.
Pero no quiero ser pesimista. Cada vez hay menos casos de falta de ética, tal vez porque el publico ya no es tan inocente y juzga duramente estas campañas o porque los profesionales estamos más concienciados. Sea por lo que sea parece que la publicidad mejora en ese aspecto.


